El conocimiento científico, sin un método técnico con el que pueda aplicarse, carece de sentido si pensamos en el contexto de una sociedad desarrollada. Por ello, existe un punto donde confluyen la ciencia y la técnica, y ese punto es la tecnología. Mediante ella, podemos crear productos, bienes o servicios que nos acercan a una mayor calidad de vida y sentido del bienestar, y obtener de forma paralela, una evolución del ser humano. La tecnología da respuesta a las necesidades que van surgiendo en nuestro día a día, ya sean individuales o colectivas, independientemente de la diversidad de las personas y el entorno que les rodea. Ahora bien, a la tecnología se le demanda una cierta inmediatez para atender dichos problemas así como el aporte de un componente de innovación notable hacia los usuarios. Debido a su diversidad, el currículo de Tecnología Industrial en el Bachillerato constituye un referente indispensable a la hora de despertar vocaciones en el alumnado que cursa esta etapa educativa, puesto que aborda contenidos relacionados con las disciplinas que caracterizan las distintas ingenierías y las de un gran espectro de especialidades que constituyen las diferentes familias de la Formación Profesional. La naturaleza de esta materia busca que el alumno afiance contenidos referentes a la ciencia de los materiales, los procedimientos de fabricación, las máquinas o el control de un sistema automático, sin olvidar los beneficios del trabajo en equipo, la innovación que supone el producto obtenido y el carácter emprendedor que se le pretende al ciudadano que se está formando. El uso de herramientas informáticas mediante las cuales podemos desarrollar escenarios que nos proporcionen información sobre los posibles resultados a obtener en la realidad, resultará de suma importancia a lo largo de este currículo. Al fin y al cabo, la tecnología contiene una parte de ciencia experimental y otra de búsqueda y exploración de información para acometer la resolución de un problema tecnológico. En esta etapa educativa, el alumnado será capaz de adoptar una postura muy definida frente a la racionalización y uso de las energías, contribuir sin fisuras a una sociedad más justa e igualitaria y sobretodo afrontar todo lo que le rodea desde una postura crítica. Los bloques de contenidos están estructurados de forma que el alumnado va adquiriendo los conocimientos de forma razonada, comprendiendo los argumentos que se le van proporcionando y comprobando en todo momento el paralelismo existente entre aquello que está siendo explicado en el aula con su correspondiente aplicación, principalmente en el ámbito industrial, ya que es el campo en el que se centran todos los bloques que acoge la materia durante los dos cursos de bachillerato. En el primer curso y el primer bloque se centra en los productos tecnológicos y su repercusión productiva y empresarial. Tanto las fases de producción, como de I+D+i, como la gestión de la calidad son temas que se abordan y se evalúan en esta primera parte de la materia. No obstante, los modelos de excelencia y certificaciones de calidad son aspectos que otorgan a los productos, mejoras en la comercialización y un aumento de su competitividad. En el segundo bloque se estudiará la ciencia de los materiales desde el punto de vista de sus propiedades, estructura interna y aplicaciones, sin dejar de lado los nuevos materiales que poco a poco van aumentando su presencia en nuestro día a día. El bloque tres, máquinas y sistemas, desarrollará más ampliamente temas ya tratados en otros cursos sobre electricidad, electrónica, mecánica, neumática y oleohidráulica. Durante el cuarto bloque se abordará la fabricación de piezas con y sin pérdida de material sus consecuencias medioambientales, con qué máquinas deberemos trabajar y qué normas de seguridad deberemos aplicar para evitar cualquier accidente en la 2 conformación o producción de una pieza en concreto. El quinto y último bloque específico de la materia mostrará los diferentes recursos energéticos sobre los que se vale el ser humano para desarrollar su actividad tecnológica. Además de la vertiente productiva de la energía, se tratará también su impacto ambiental, sostenibilidad, grado y certificación energética y qué planes de reducción de costes pueden llevarse a cabo en sus ámbitos de utilización. Durante el segundo curso, se amplían muchos de los contenidos vistos con anterioridad. Se estudiarán ensayos o factores térmicos en el caso de los materiales; y máquinas térmicas, frigoríficas o motores eléctricos, en el caso de las máquinas. Contenidos como el rendimiento y el balance energético resultarán de vital importancia para que el alumnado pueda valorar la idoneidad de las máquinas y los sistemas tecnológicos del ámbito industrial. Con el bloque tres se abordará la automatización de los sistemas. Éste será un bloque de ampliación de los contenidos del primer curso ya que se estudiará la automatización de sistemas neumáticos, electroneumáticos, y los componentes que intervienen en la misma, su funcionamiento y los ciclos que conforman. El bloque cuatro, se dedicará a la electrónica digital estudiando y en su caso diseñando, circuitos combinacionales, concluyendo con el análisis de los circuitos secuenciales más importantes. Posteriormente el alumnado tratará con los elementos de control y la programación de sistemas automáticos, particularizado el estudio del microprocesador y su desarrollo aplicado al ámbito de los microcontroladores y de los autómatas programables. Finalmente, el bloque que cierra el curso tendrá como objeto trabajar la competencia lingüística, la de aprender a aprender, la digital, y la del sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor. Estos temas, transversales al área, abarcarán contenidos de varias disciplinas y su tratamiento se abordará desde la complementariedad. Por ello, no podrán plantearse de manera paralela al desarrollo del currículum de la materia, sino que deberán ser insertados en la dinámica diaria del proceso enseñanza-aprendizaje. En conclusión, el alumnado podrá afianzar y expandir sus conocimientos sobre el mundo tecnológico que le rodea a través de esta materia y de este modo formar parte activa del futuro que deparan los nuevos avances tecnológicos. Destacar por último, la importancia de poder contar, al concluir la asignatura de Tecnología Industrial, con un criterio razonado para elegir su posterior formación tras el bachillerato, ya sea a través de la Formación Profesional Superior o a través de un Grado Universitario en ingeniería.